La muestra del artista plástico multidisciplinar 'Lo invisible en la forma' abrirá sus puertas el miércoles, 9 de abril, en el Mucab, y se podrá visitar hasta el 27 de abril.
El Ayuntamiento de Blanca inaugurará una exposición de Nicolás de Maya sobre la fe y lo sagrado el próximo 9 de abril en la sala de exposiciones del Mucab (2ª planta) a las 21:00 h., una muestra que se podrá visitar hasta el 27 de abril.
La retrospectiva 'Lo invisible en la forma' coincide, además con la celebración el 15 de abril del Día Mundial del Arte, fecha del nacimiento de un artista emblemático como Leonardo Da Vinci.
La exposición, que coincide con la celebración de la Semana Santa, es el resultado de la exploración del propio artista sobre la trascendencia, la fe y la huella de lo sagrado en el tiempo, plasmada en pinturas y esculturas que evocan exvotos contemporáneos y reliquias reinterpretadas.
Las obras que conforman 'Lo invisible en la forma' evocan la función simbólica de los exvotos, pero los transforman en artefactos de contemplación, alejados de la religiosidad institucional para convertirse en elementos que interpelan desde lo humano.
Uno de los ejes fundamentales en la obra de Nicolás de Maya es el uso de la materia como canal de expresión de lo divino. En esta exposición, la materialidad de sus piezas adquiere un protagonismo esencial: el metal, el cristal, las pátinas envejecidas y los fragmentos que evocan la erosión del tiempo sugieren la permanencia de lo sagrado en el devenir histórico. Sus obras, de apariencia reliquiaria, funcionan como cápsulas del tiempo, conservando elementos icónicos como corazones o manos que remiten tanto al sacrificio como al amor, a la presencia y a la ausencia.
El retablo, estructura central en la tradición cristiana, es resignificado por el artista como un espacio de diálogo entre lo antiguo y lo moderno. En él, la figura femenina que sostiene un corazón se erige como símbolo universal de la entrega absoluta, la pasión y el sacrificio. Este corazón, al igual que en otras piezas de la muestra, se convierte en un relicario emocional que encapsula la memoria y la espiritualidad en la materia.
Otro elemento recurrente en la exposición son las urnas de cristal, donde de Maya resguarda objetos como corazones o manos enfrentadas, una negra y otra blanca. Estas composiciones funcionan como metáforas de la dualidad inherente a toda experiencia espiritual: la luz y la sombra, la fe y la duda, la presencia y la ausencia, lo terrenal y lo celestial.
A través de estos contrastes, el artista recuerda que lo sagrado no es unívoco, sino que se manifiesta en la tensión entre opuestos. Más allá de su exploración de la religiosidad y la tradición, 'Lo invisible en la forma' plantea una reflexión sobre el papel del arte como espacio de revelación. Nicolás de Maya invita a mirar más allá de la superficie, a descubrir en cada pieza el rastro de lo eterno y a cuestionar la relación con lo intangible. Esta exposición recuerda la importancia de la contemplación y la trascendencia. A través de su obra, de Maya propone un nuevo lenguaje visual para pensar lo sagrado en el siglo XXI.